domingo, 3 de enero de 2010

El voto en blanco, nuestra única salvación

La democracia es una forma de organización humana, cuya característica principal es hacer recaer la titularidad del poder sobre la totalidad de los miembros que componen el grupo.
De esta forma, las decisiones que se toman se hacen conforme a la opinión de la mayoría.

Sin entrar en discusiones sobre la idoneidad del sistema, caben sin embargo multitud de trampas que disfrazadas de democracia pueden llevar el poder hacia donde los intereses del tramposo consideren oportuno.
El truco está en ponerle limites a esa democracia al llevarla a la practica, convirtiéndola en “indirecta o representativa”, en lugar de ser “directa”, es decir, llevarla a la practica tal y como se ha descrito, matiz de vital importancia como veremos.

La perversión de este tipo de democracia (indirecta o representativa), es que el pueblo, o la mayoría en cualquier caso, otorga un reconocimiento mediante su voto, a ciertos personajes (se delega el poder sobre el candidato político elegido) que en teoría se comportará durante la legislatura conforme a un patrón escrito y normalmente no vinculante llamado “programa de gobierno”, que se airea y se publicita (en el mejor de los casos) durante el periodo de campaña electoral.

Esta perversión se agudiza aún mas cuando se lleva a la practica.

Empezando por la elección del candidato, que no suele obedecer a decisiones democráticas dentro de los partidos políticos, sino mas bien a la “dedocracia”, el maquiavelismo y el saber medrar de algunos tipejos poco recomendables (mal empezamos).

Una vez que cada partido político tiene elegido a su dictadorzuelo de turno, se crea un “programa de gobierno”, para cubrir el expediente mas que nada, eso si, lleno de vaguedades, poco preciso y cargado de “verdades del barquero”, al que tampoco se le va a dar demasiada publicidad, no sea que luego algún ciudadano tenga la ocurrencia de reclamar.

Cumplidas todas estas menudencias, el aparato político convoca a los ciudadanos a elegir a uno de estos pájaros como “legitimo representante de los intereses de la nación”, y todos a votar por fulanito o mejor por menganito que ha prometido un día mas de fiesta en el calendario, y esto señores, esto no es democracia, o mejor dicho, es “democracia para tontos”.

Es democracia para tontos porque una vez elegido el tirano de turno, hará lo que le de la gana, si no quiere, no representará ni luchará por los intereses de la nación, estamos ya muy cansados de ver como el déspota electo, representa y defiende únicamente los intereses de su partido político, y el de los demás compañeros del sistema político, actuando con total legitimidad incluso contra sus propios votantes.
Si la gente se da cuenta del error, solo le queda aguantarse, porque hasta dentro de cuatro años no nos volverán a convocar ante las urnas, y les da todo igual, porque saben que les vas a votar, si no votas al que te ha perjudicado durante cuatro años, vas a hacerlo con otro que te perjudicará igualmente, aunque tu, en tu ingenuidad no lo puedas creer a priori, pero es lo mas probable, así funcionan las “democracias representativas”, y “así va el mundo”.

Si miramos a nuestro alrededor, podemos darnos cuenta rápidamente que cuanto mas representativa es una democracia, peores efectos tiene sobre el bienestar de sus gobernados, mientras que cuanto mas directa es una democracia, mas se eleva el bienestar de los gobernados.
Uno de los peores ejemplos de democracia representativa lo tenemos en España (ya lo sabíamos) donde la corrupción y el latrocinio político se ha convertido en nuestro día a día.

Otro gran ejemplo es Argentina, que se ha definido como una “Republica Federal Democrática representativa”, vemos rápidamente el estigma, aunque se trata de una Republica Federal, pero es “democrática y representativa”, y ya sabemos lo que pasa cuando delegamos nuestro poder sobre una sola persona, creo que no hace falta contarle a nadie como está actualmente esa grandísima nación que fue Argentina.

Si seguimos mirando alrededor, y buscamos un ejemplo de “democracia directa”, veremos que la primera Democracia Directa que se puso en marcha fue la Ateniense en la antigua Grecia en el siglo V, y duró nada menos que dos siglos, dando frutos que aún hoy perduran.

En la actualidad, un ejemplo de la democracia “mas directa que se puede instrumentalizar para gobernar grandes poblaciones” lo tenemos en Suiza, que se inicio nada menos que en 1847 incluyendo en su constitución el “referéndum estatutario”, mediante el cual el pueblo podía vetar las leyes que el Parlamento hacía si no les gustaban, pero pronto se dieron cuenta de que eso no era suficiente (¿), y en 1891, añadieron la “iniciativa de enmienda constitucional”, lo que otorga poder al ciudadano para actuar en un momento dado, es decir, no solo tienen voto, también tiene voz.

Tenemos otro ejemplo de democracia directa en los EEUU, no a nivel federal, pero si a nivel estatal, en casi todos los estados y en algunos municipios los ciudadanos pueden promover la votación de iniciativas, existen también reuniones comunitarias a nivel municipal donde los ciudadanos pueden enfrentarse cara a cara con los responsables de la administración, e influir en la toma de decisiones. No es estrictamente una democracia directa, pero está a mitad de camino y funciona bastante bien.

Lo que está meridianamente claro es que no podemos otorgar nuestro poder a nadie, o al menos no podemos hacerlo con un contrato sin cláusulas de rescisión y en plazos de cuatro años, porque nos toman el pelo, nos engañan, nos roban y se enriquecen a nuestra costa.

Los políticos profesionales siempre te van a recomendar que les votes, te dirán que a una opción o a otra, pero que les votes, incluso los mas sinvergüenzas te dirán que la democracia directa no es practica porque los ciudadanos se aburren de tomar tantas decisiones (no se aburren de que les tomen el pelo), hace falta ser sinvergüenza, o tener el cerebro lavado.
Otra típica razón que se esgrime para negarnos voz y voto, es que un sistema electoral constante tendría unos gastos muy grandes de organización, quien dice esto no ha oído hablar de la democracia electrónica, ni conoce los sistemas de comunicación actuales que se pueden implementar de forma barata sencilla y rápida para recoger y contabilizar el voto.

Tenemos que hacerle saber a los políticos, que queremos participar, pero no como hasta ahora “en una democracia trucada”, queremos tener voz y voto, queremos poder derogar y crear leyes que nos convengan a todos, no solo a los políticos recaudadores, queremos controlarles, de forma que si no cumplen su programa electoral, o si lo cambian a su antojo podamos invitarles a marcharse, y solo podemos decirles esto de una manera, y es llamando la atención con nuestro voto.

Este es el significado del voto en blanco. El voto en blanco es una opción válida, al votar, estamos dando a entender que somos demócratas y creemos en la democracia, al hacerlo en blanco, estamos diciéndole a todos los políticos que no admitimos su forma de trabajar, y que queremos decirles como han de hacerlo, queremos decidir.
Un voto en blanco del 50% de los votantes pondría contra las cuerdas a la actual forma de gobierno, de forma totalmente pacifica tendrían que bajarse del carro, ya que estarían desprovistos de “legitimidad democrática” para seguir robándonos y amargándonos la vida, el voto en blanco sería el principio de la recuperación de nuestra soberanía.
Por este motivo, que nadie intente confundirnos, el voto en blanco es una opción democrática, es mas, es mucho mas democrática que cualquiera de los partiduchos timadores que se presentarán a las elecciones.
No lo dudes, hazte con el poder y vota en blanco.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy un ciudadano y con una PYME, el cual esta cansado del sistema, estoy totalmente de acuerdo con tu argumento y !!!yo votaré en blanco¡¡¡¡

Saludos.

Fígaro dijo...

Hola Anónimo 4 de enero de 2010 11:58

Gracias por tu comentario y sobre todo por entenderlo, ya que hay demasiada “prensa en contra” de esta opción democrática.

Solo animarte y agradecerte que como pequeño empresario sigas aguantando con todos los elementos en tu contra, los empresarios en general, y los PYMEs en particular son héroes en una sociedad como la nuestra, héroes poco o nada reconocidos (incluso maltratados), pero son la sangre de nuestra sociedad, y si faltan, como ya están empezando a faltar, esto se derrumbará, las cosas son como son.
Un abrazo y gracias de nuevo

ignacio dijo...

Yo también vuelvo a un tema que me preocupa y que a la vista de lo que se nos viene encima...pienso que escritores y columnistas podrían estudiar y sugerir cambios sencillos en la vida democrática.

No hablo de segundas vueltas, de gobernar el partido mas votado, de listas abiertas o semi-abiertas...
Hablo de algo tan incoherente como la respuesta que se da a tres tipos de actuación a la hora de emitir un voto.

La abstención, el voto nulo y el voto en blanco.

Me parece una tomadura de pelo que al fin y a la postre tres formas de actuar tengan el mismo final o el mismo rasero.
El que se abstiene, el que se queda en casa, en el 99% de las veces lo hace por desidia, o por desinterés.
El voto nulo supone un fallo del elector, o tal vez un desahogo en la papeleta, en forma de improperio...
Pero quien vota en blanco, parece mas razonable pensar que no acaba de ver claro o estar de acuerdo con las opciones-programas que se presentan y quiere participar en la vida del país.

¿Sería insensato darle algún valor al voto en blanco? Si su resultado se tomara en cuenta, podría estar representado en los sillones vacíos que correspondiera según el actual reparto ...
Si la suma de estos votantes tuviera determinada entidad, también podría llegarse a exigirse una segunda vuelta...

No quiero ni pensar lo que sucedería si un millón de votos lo fueran en blanco. Creo que muchos políticos tendrían que asumir algo de vergüenza, porque con el vacío de escaños, tal vez el Parlamento fuera mas ‘parlamento’ que ensañamiento, descalificación, y circo...
En todo caso esas tres formas de actuar en una votación, pienso que en justicia no pueden tener la misma valoración.

Señor Ogro. dijo...

Solo comentar que en mi opinión, el voto en blanco, o voto nulo, o el no votar, no sirve absolutamente para nada.

Esas opciones tienen su sentido en una democracia sana, con unos políticos medianamente decentes, cosa que evidentemente no tenemos en España.

Para ver lo que pasa con esas opciones nos podemos ir a Cataluña, con sus bajos % de votación. Simplemente se la suda.

Si los votos en blanco se tradujesen en escaños vacíos, entonces sí; pero eso no existe ahora mismo.

Por tanto lo siento y lo digo bien claro: hay que votar, aunque sea para hacer daño a los partidos mayoritarios. Solo eso les da miedo.

Fígaro dijo...

Estimado Señor Ogro, lo primero gracias por aportar su opinión en el blog.

Me gustaría hacerle reflexionar sobre el significado de su intervención, dice usted “el voto en blanco, voto nulo o el no votar no sirve absolutamente para nada”. No le voy a preguntar de que le ha servido a los españoles votar al PSOE en la últimas elecciones porque es demasiado retórica esa pregunta, pero quiero hacerle ver que mezcla usted tres posturas que no tienen entre si nada que ver, y que desde luego no tienen la misma consecuencia, ni obedecen a los mismos pensamientos.

Lo de Cataluña es un claro ejemplo de pueblo que tiene lo que merece, no es el voto en blanco el que ha triunfado en Cataluña, es la abstención, consecuencia poco ilustrada de la situación de hartazgo que los políticos ejercen sobre la sociedad.

Le doy toda la razón en que en una democracia ideal los votos en blanco se deberían traducir en escaños vacíos, pero eso nos lo tenemos que ganar, ¿cree usted acaso que no tendría repercusión internacional una mayoría de votos en blanco?, yo estoy seguro de que sería demoledor, ya que el mensaje de este voto no puede ser ni mas claro ni mas transparente, no vota en blanco un pasota ignorante, este simplemente no va a votar, ni vota en blanco un socialista que quiere castigar al PSOE, este vota a IU o a Rosa Díez, quien vota en blanco es una persona con capacidad de reflexión y de critica política que ve claro el valor de un voto, y que tiene mas claro aún que su voto no se le puede entregar a ninguno de estos mascachapas que por desgracia "nos representan".

Saludos a todos y gracias por los comentarios